CÓMO HACER LOS ANÁLISIS DE SUELO, FOLIAR, AGUAS Y FERTILIZANTES EN TUS CULTIVOS

Actualmente la agricultura está orientada hacia las producciones de calidad, dentro de una adecuada conservación del medio ambiente y de los recursos naturales, entre los que se encuentra la fertilidad de la tierra.

Para ello es necesario garantizar que los productos utilizados en la nutrición vegetal o en la mejora de las características del suelo cumplen con dos requisitos fundamentales: eficacia agronómica y ausencia de efectos perjudiciales para el medio ambiente.

El productor agrícola debe entender que sin adecuados análisis agrícolas en sus cultivos no podrá haber una optimización de los procesos productivos.

ANÁLISIS DE SUELOS

¿Qué es?

Desde el punto de vista agronómico, uno de los principales motivos para realizar el análisis de suelo es determinar el contenido de nutrientes esenciales para el desarrollo de las plantas.

Los parámetros aconsejados para planificar una adecuada fertilización son: textura, pH, conductividad, materia orgánica, nitrógeno total, relación C/N, carbonatos totales, caliza activa, fósforo asimilable, cationes asimilables (Ca, Mg, Na, K), hierro extraíble, IPC, CIC, etc.

Parámetros aconsejados para el cumplimiento de las normas de Producción Integrada o Análisis básico de fertilidad: textura, pH, conductividad eléctrica, materia orgánica, nitrógeno total, Relación C/N, fósforo y potasio asimilable.

Otras determinaciones: microelementos (Fe, Cu, Mn, Zn); boro, nitratos, cationes intercambiables (Ca, Mg, Na, K); Capacidad de Intercambio Catiónico, cationes y aniones en extracto de saturación.

Valoración e Interpretación de los parámetros analizados desde el punto de vista de las necesidades de los cultivos y el consecuente programa de abonado.

 ¿Para qué?

Para poder recomendar un correcto y económico consejo de abonado consiguiendo además el menor impacto ambiental, derivado a la aplicación de fertilizante únicamente cuando sea necesario y con la cantidad exacta de producto y así lograr ser más sostenibles.

 ¿Cómo tomar la muestra?

Los suelos agrícolas son muy heterogéneos y sus propiedades varían significativamente de un lugar a otro de la parcela. Por tanto, un análisis de fertilidad siempre debe realizarse sobre muestra de suelo representativa del total de la parcela.

Técnica de muestreo: la muestra tiene que ser representativa de la parcela y para ello se harán tomas en diversos puntos siguiendo un zigzagueo por la parcela. Hay que mezclar bien todas las tomas y enviar al laboratorio entre 1 y 2 kg.

Profundidad de muestreo: para cultivos herbáceos la muestra se tomará a una profundidad de 10 a 45 cm; paracultivos leñosos se tomarán dos muestras, una de 10 a 45 cm de profundidad y otra de 45 a 80 cm.

Época de muestreo: la toma de muestra se hará después de la recolección y siempre antes de enterrar los restos de cultivo y de abonar. Si se ha abonado con fertilizantes fósforicos o potásicos, debe posponerse el muestreo al menos 1 ó 2 meses. Sin embargo, los abonos simples nitrogenados, no interfieren en un análisis típico de fertilididad. Si se han aplicado abonos orgánicos, enmiendas o se han enterrado abundantes restos vegetales, debe retrasarse el muestreo un mínimo de 4 a 6 meses.

ANÁLISIS FOLIAR

¿Qué es?

El análisis foliar determina la cantidad de nutrientes que la planta ha absorbido y supone la mejor manera de conocer las carencias de los cultivos. Aunque la apariencia de un cultivo sea buena, es posible que alguno de los nutrientes no se encuentre en cantidad suficiente, y no se lleve a cabo un desarrollo satisfactorio. En combinación con el análisis de suelo nos permite detectar problemas nutricionales y elaborar adecuados planes de fertilización.

Con los elementos analizados se acompaña un informe en el que se establece, el diagnóstico nutricional de todos los nutrientes analizados, indicando en cada caso:

  • • la función realizada por el nutriente en la planta
  • • la posible carencia o déficit del elemento en cuestión
  • • interacciones entre nutrientes, teniendo en cuenta posibles antagonismos y sinergismos entre varios elementos
  • • cálculo de los equilibrios fisiológicos, índice vegetativo e índice de hierro
  • • correctores de carencias a aplicar con sus dosis y épocas de aplicación, para la solución de los problemas nutricionales detectados

Los parámetros aconsejados para determinar el nivel nutricional de la planta son: nitrógeno, fósforo, boro y cationes (Ca, Mg, Na, K, Fe, Mn, Cu, Zn).

¿Para qué?

Además de permitir detectar carencias nutricionales en el cultivo, el análisis foliar es básico en los casos en que se aplica fertirrigación, una técnica cada vez más extendida en nuestro país, ya que permite actuar de inmediato para corregir los desequilibrios nutritivos que la planta pueda presentar incorporando a través del agua de riego los nutrientes requeridos, que son rápidamente absorbidos por los cultivos.

¿Cómo tomar las muestras?

La parcela a analizar tiene que dividirse en unidades de muestreo. Cada unidad de muestreo es un conjunto de plantas que resulten visualmente parecidas. Si hay alguna zona claramente diferente del resto, pero muy pequeña, no se tomarán hojas de ella. Es interesante recorrer en diagonal la unidad de muestreo.

Las hojas a muestrear se toman de la zona media de la planta. Se deberán coger hojas enteras y con peciolo, que no estén dañadas, atacadas por plagas ni enfermedades y tampoco hojas que hayan tenido algún tratamiento foliar reciente.

La cantidad de muestra media aconsejada es de unas 50 hojas.

Época de muestreo

La toma de muestras se hace cuando el contenido de elementos dentro de la hoja es prácticamente constante, y siempre en la misma época. La época más representativa es durante la floración.

En viñedo, otra época de muestreo que puede ser útil para corregir carencias graves, es en envero (finales de agosto) y se toman muestras de peciolo opuestas al primer racimo del brote central del cargador.

Conservación una vez tomada la muestra

Debe transcurrir el menor tiempo posible entre la toma de muestra y su análisis. Si esto no es posible se deberá almacenar la muestra en el frigorífico hasta su entrega en el laboratorio.

 ANÁLISIS DE AGUAS

¿Qué es?

El agua de riego puede ser una fuente peligrosa de sales y sodio para el suelo, por lo que resulta muy conveniente analizarla.

Los parámetros aconsejados para determinar la calidad del agua de riego son: pH, conductividad, cationes (Ca, Mg, Na, K), cloruros, sulfatos, alcalinidad, nitratos, amonio, SAR, dureza y su clasificación según las normas Riverside. Otras determinaciones son boro, fósforo, nitritos, residuo seco y materias en suspensión.

Con los elementos analizados se acompaña un informe sobre la calidad del agua de cara a su uso para el riego. También se puede asesorar a los agricultores sobre las necesidades de agua para sus cultivos con el objetivo de:

  • · Ahorrar agua empleando los volúmenes de riego necesarios para cada cultivo
  • · Obtención de una mejora medioambiental como consecuencia de un ahorro en el consumo de agua y energía

 ¿Para qué?

Hay que conocer la calidad del agua en función de los riesgos de salinidad, alcalinización y dureza con el fin de tomar las medidas técnicas adecuadas.

Además, el agua de riego puede aportar al suelo cantidades importantes de elementos minerales (N, P2O5, K2O, etc.), lo que permite reducir la dosis de fertilizante a aplicar.

¿Cómo tomar la muestra?

La muestra de agua se debe recoger en un recipiente de vidrio o plástico con tapón y un litro como máximo.

En pozos hay que tomar las muestras después de unas horas de funcionamiento. En aguas de canal, río, etc., nunca se tomarán las muestras en remansos o remolinos.

Debe transcurrir el menor tiempo posible entre la toma de muestra y su análisis. Si esto no es posible se deberá almacenar la muestra de agua en el frigorífico hasta su entrega en el laboratorio.

FERTILIZANTES MINERALES

¿Qué es?

Actualmente la agricultura está orientada hacia las producciones de calidad, dentro de una adecuada conservación del medio ambiente y de los recursos naturales, entre los que se encuentra la fertilidad de la tierra.

Para ello es necesario garantizar que los productos utilizados en la nutrición vegetal o en la mejora de las características del suelo cumplen con dos requisitos fundamentales: eficacia agronómica y ausencia de efectos perjudiciales para el medio ambiente.

Los parámetros a analizar son:

Análisis elemental N-P-K. nitrógeno total, fósforo soluble en citrato amónico neutro, potasio soluble en agua
Oligoelementos calcio, magnesio, hierro, cobre, manganeso, cinc y boro
Otras determinaciones nitrógeno amoniacal, nitrógeno ureico, fósforo total, fósforo soluble en agua, materia orgánica, ácidos húmicos y fúlvicos

 ¿Para qué?

En los fertilizantes minerales y organominerales es importante controlar su calidad mediante el análisis de la riqueza de cada uno de los elementos que contiene la mezcla física a utilizar.

¿Cómo tomar la muestra?

La muestra tiene que ser representativa. A partir de todas las submuestras tomadas se formará una muestra media uniforme, bien mezclada de, unos 500 gramos (o medio litro en el caso de fertilizantes líquidos).

Muestras a granel: es necesario tomar la muestra de diferentes puntos y no solo de la superficie, puesto que la aireación puede falsear el resultado respecto al conjunto.

Muestras envasadas: se tomará una misma cantidad de varios envases. En cualquier caso debe procurarse tomar muestra de la parte media y de los extremos del envase.

En caso de fertilizantes líquidos conviene agitar la cuba o envase antes de proceder a la toma de muestras.

FERTILIZANTES ORGÁNICOS

¿Qué es?

Actualmente la agricultura está orientada hacia las producciones de calidad, dentro de una adecuada conservación del medio ambiente y de los recursos naturales, entre los que se encuentra la fertilidad de la tierra.

Para ello es necesario garantizar que los productos utilizados en la nutrición vegetal o en la mejora de las características del suelo cumplen con dos requisitos fundamentales: eficacia agronómica y ausencia de efectos perjudiciales para el medio ambiente.

Las determinaciones clave para la caracterización de los productos orgánicos son:

Análisis elemental humedad, pH, conductividad eléctrica, materia orgánica total, nitrógeno total, fósforo y potasio.
Completo humedad, pH, conductividad eléctrica, materia orgánica total, nitrógeno total, fósforo, potasio, calcio, magnesio, hierro, cobre, manganeso, cinc, sodio
Otras determinaciones extracto húmico total, ácidos húmicos y ácidos fúlvicos, boro, nitrógeno orgánico, nitrógeno amoniacal, carbonatos (en enmiendas calizas).

 ¿Para qué?

En los fertilizantes orgánicos se analiza la composición de los productos orgánicos y compost de origen agrario, ganadero, agro-industrial o urbano con finalidad de valoración nutricional, cumplimiento normativo y fertilización de cultivos.

 ¿Cómo tomar la muestra?

La muestra tiene que ser representativa. A partir de todas las submuestras tomadas se formará una muestra media uniforme, bien mezclada de, unos 500 gramos (o medio litro en el caso de fertilizantes líquidos).

Muestras a granel: es necesario tomar la muestra de diferentes puntos y no solo de la superficie, puesto que la aireación puede falsear el resultado respecto al conjunto.

Muestras envasadas: se tomará una misma cantidad de varios envases. En cualquier caso debe procurarse tomar muestra de la parte media y de los extremos del envase.

En caso de fertilizantes líquidos conviene agitar la cuba o envase antes de proceder a la toma de muestras.

Origen: Agroalimentando

Protección de frutales ante caída de las hojas

Una vez recogida nuestra cosecha, toca la renovación de las hojas en los árboles frutales. Aquí, estamos expuestos a comprometer el futuro de nuestro cultivo si nos descuidamos en las tareas de prevención. Por esta razón debemos estar atentos y guardarnos las espaldas para estar tranquilos el resto del año.
Se acabaron las tareas de recolección y llega el otoño. En estos momentos comenzamos a observar cómo las hojas de nuestros árboles pierden su vitalidad y color, cambiando hacia tonos más amarillentos y cayendo al suelo poco a poco. Estas hojas, al desprenderse del árbol, crean unas pequeñísimas heridas que dejan una puerta abierta al interior de la planta permitiendo vía libre de entrada a gran cantidad de enfermedades. Todo esto puede generar que durante el ciclo de cultivo nuestras plantas se encuentren infectadas, y sean perjudicadas por una serie de enfermedades que pueden reducir la producción y dificultar la comercialización de nuestra cosecha.
Principales peligros
Para impedir que esto pase, conocer a qué estamos expuestos y salir airosos de la situación, contactamos con un experto en la materia, Pedro Mansilla, Ingeniero Jefe del Servicio de Fitopatología de la estación de Areeiro. Para comenzar, nos explica que las diversas patologías que pueden entrar por estas heridas son generadas principalmente por hongos y bacteriosis. Nos pone como ejemplo, que en el momento de la elaboración del reportaje, se debe de tener mucho cuidado con la PSA (Pseudomonas syringae pv. actinidiae ) en kiwi. Es una bacteria muy peligrosa que es muy difícil de controlar que puede entrar por estas microheridas, y responsable del cancro bacteriano. Nos alerta de que en Galicia se encuentran habituados a tratar con este tipo de plagas, pero en zonas como el área mediterránea, donde la plantación de kiwis es algo novedoso en los últimos años, deben de tener sumo cuidado. Es muy recomendable realizar un tratamiento con un producto cúprico inmediatamente después de realizar la recolección, incluso el mismo día de su realización.
A la hora de proteger nuestros cultivos frente a cualquier tipo de patógenos siempre es recomendable hacerlo de una forma integrada, utilizando todas las herramientas disponibles que encontremos a nuestro alcance. Es muy importante la lucha mediante tratamientos químicos, pero no menos importante es mantener la planta fuerte y reducir los riesgos de dispersión y mantenimiento de la enfermedad en nuestra parcela mediante las labores que realicemos durante todo el año.
Prácticas culturales
Dentro de las prácticas culturales, el primer punto será mantener la planta sana, nutrida y fuerte, para que así sea lo más resistente posible a estas enfermedades. Los abonos y riegos en exceso pueden potenciar su aparición y daños, por lo que habrá que mantener la plantación con un vigor adecuado, sin forzarla en exceso. Después para evitar y combatir estas patologías, es muy recomendable revisar las plantas para comprobar si presentan chancros. Los árboles que presenten esta enfermedad serán podados los últimos, y arrancados en caso de estar muy afectados. Se debe de garantizar que la madera estará sana para evitar futuros problemas. Además, se deben eliminar todos los restos de poda, ya que pueden ser fuente de inóculo. A la primavera siguiente es muy probable que sean la fuente de origen de la contaminación, por lo que se recomienda sacarlos fuera de la parcela y quemarlos, si no se opta por incorporarlos como materia orgánica. Otra de las medidas que tomaremos será utilizar un producto cicatrizante para las heridas de poda.

Origen: Protección de frutales ante caída de las hojas

Cómo un tomate se convierte en energía

Cada año, el estado de Florida tira a la basura casi 400.000 toneladas de residuos de tomate.

Se trata de una mezcla de tomates que están dañados o han sido comidos por gusanos, al igual que la cáscara y las semillas no deseadas de los productos procesados como la kétchup. Esta mezcla es trasladada a vertederos, donde puede producir el peligroso gas metano o termina en las aguas residuales.

Un grupo de investigadores de la Escuela de Minas y Tecnología de Dakota del Sur ha encontrado una manera de tratar los residuos problemáticos y convertirlos en algo útil: electricidad.

¿Cómo se convierte un tomate en energía? Los investigadores han desarrollado una pila de combustible microbiana especial para procesar los residuos y transformarlos en electricidad. Utiliza bacterias para descomponer la materia orgánica en los residuos de tomate, al oxidarlos y generar una carga eléctrica. El proceso también neutraliza los residuos de modo que ya no emitan gases de efecto invernadero.

Como tratamiento de aguas residuales o fuente de energía renovable, el concepto no tendría mucho atractivo. Pero llevar a cabo ambas cosas a la vez podría hacer que la energía a partir del tomate fuera una opción viable para las comunidades agrícolas como Immokalee, la comunidad donde se produce tomate en Florida, la cual genera la mayor parte de los residuos de tomate del estado.

“Mi esperanza para este tipo de cosas es que puede ser utilizado en las zonas rurales donde se tiene una gran cantidad de residuos agrícolas y donde no se dispone necesariamente de una fuente de energía, especialmente en el mundo en desarrollo”, dijo Alexander Fogg, quien inició el proyecto.

La investigación actualmente está siendo liderada por Namita Shrestha y otros científicos bajo la dirección del profesor Venkataramana Gadhamshetty. Todo el proceso se completa en cuestión de un par de semanas, y la producción de energía a partir de los tomates se empieza a agotar después de 10 a 14 días.

Esta es una forma posiblemente costosa de procesar los residuos, pero la generación de electricidad haría que fuera más viable en términos económicos. Esa combinación podría resultarle atractiva a las ciudades, que normalmente cargan con la responsabilidad de procesar los residuos agrícolas.

Este tipo de enfoque también podría funcionar para otros tipos de desperdicios de productos alimenticios, pero los investigadores encontraron que los tomates contienen algunos micronutrientes que los hacen especialmente eficaces.

Esas 400.000 toneladas anuales de residuos de tomate podrían llegar a generar electricidad suficiente para abastecer a Disney World durante 90 días, de acuerdo con los cálculos del investigador. En este momento es todavía una iniciativa a pequeña escala. El diseño actual del equipo sólo genera 0,3 vatios de electricidad por cada 10 miligramos de subproducto de tomate. Pero están trabajando para mejorar el diseño y esperan pasar rápidamente a una mayor escala.

Convertir los residuos agrícolas de alimentos en una fuente de energía probablemente no alcanzará la dimensión de algo como la energía solar o eólica. Pero al resolver dos problemas a la vez, tiene potencial de encontrar un nicho en la próxima década.

Al final del proceso todavía hay tomate. Los residuos se ven iguales a simple vista, pero han cambiado de manera fundamental. Los componentes químicos de los trozos de tomate han sido descompuestos y tratados, lo que supone evitar más emisiones de gases de efecto invernadero. Es solo un fango rojo e inofensivo que tal vez haya ayudado a encender una bombilla en algún lugar.

Origen: Cómo un tomate se convierte en energía | CNNEspañol.com

Sistema de huerto urbano: eficiente auto-riego y auto-fertilización

La Noocity Growbed es un sistema de huerto urbano eficiente auto-riego y auto-fertilización (opcional). Fácil de montar y de bajo mantenimiento, le permite plantar una gran variedad de frutas, verduras y hierbas medicinales en cualquier lugar.

Noocity es una start-up Portuguesa que desarrolla equipamientos eficientes, a través de los cuales los ciudadanos urbanos pueden crear su propio sistema de producción de alimentos, mientras promueven una sociedad más saludable y sostenible.

Noocity Urban Ecology

La Noocity Growbed contiene un depósito de agua que garantiza una autonomía de hasta tres semanas, siendo ideal para aquellos que no tienen mucho tiempo disponible o desconocen la cantidad adecuada de agua que deben utilizar al regar sus cultivos.

Noocity Growbed funcionamiento

Además, la Noocity Growbed consume hasta un 80% menos agua que los huertos convencionales, reduciendo la evaporación y drenaje, a la vez que asegura la correcta oxigenación de las raíces y permite un mejor control de la fertilización.

Noocity Growbed esquema

¿Cómo funciona Noocity Growbed?

A través del tubo de suministro, llene el depósito de agua. Zonas de capilaridad permiten a las plantas obtener el agua que necesitan, cuando la necesitan, mientras que el área de ventilación proporciona una adecuada oxigenación de las raíces, lo que se traduce en plantas más fuertes, saludables y resistentes.

NoocityUrbanEcology_funcionamiento

Considerada la forma más eficiente para cultivar plantas en el suelo, la Noocity Growbed tiene una autonomía de hasta tres semanas, permitiendo solucionar problemas comunes como los del exceso o falta de riego, y reducir drásticamente la pérdida de agua por evaporación o drenaje.

Noocity Urban Ecology funcionamiento

Consume hasta un 80% menos agua que los sistemas de cultivo convencionales. Los huertos urbanos han llegado para quedarse.

NoocityUrbanEcology

A través de Indiegogo han lanzado la Noocity Growbed, una campaña para recaudar fondos y poder salir al mercado, y a día de hoy su objetivo marcado ya lo han superado con creces.

NoocityUrbanEcology_tu propio huerto urbano

Origen: PortalFruticola.com | Sistema de huerto urbano: eficiente auto-riego y auto-fertilización

Nuevas técnicas de riego para productores de kiwi

  • La Región de O´Higgins (VI Región de Chile) es una de las principales zonas productoras de kiwis del país sudamericano, con un tercio de la superficie cultivada. No obstante, las sequías y el elevado consumo hídrico para su producción hacen que el panorama sea complicado.
  • El riego deficitario controlado (RDC) es una técnica de riego que no se había aplicado en kiwis y que traerá múltiples beneficios para los productores, permitiéndoles hacer frente a los problemas que hoy enfrentan.

La producción de kiwi en Chile se ha incrementado en los últimos años, llevando a que el país sea el tercer productor mundial de dicho fruto, luego de Italia y Nueva Zelanda, respectivamente. No obstante, existen algunas amenazas que podrían perjudicar su posición como potencia mundial. La primera de ellas dice relación con las mejorías en la calidad de los kiwis que comercializan países europeos, lo que podría perjudicar la imagen en el rubro, mientras que la segunda y más importante dice relación con el alto consumo de agua durante la temporada. Cabe señalar que la región de O´Higgins se ha visto afectada con dicho problema, ya que es la segunda región productora de kiwis del país, con el 35% de hectáreas cultivadas del total nacional.

De esta forma, el consumo de agua del total de las hectáreas de kiwi en la Región de O´Higgins equivale a lo que consumen 3,5 millones de personas durante los meses de verano, y si a eso sumamos que el país vive una situación hídrica extremadamente delicada debido a una prolongada sequía, resulta fundamental buscar técnicas de riego que sean eficientes y accesibles a la población.

En este contexto, en septiembre de 2015 investigadores del Centro de Evaluación Rosario (CER) en colaboración con el Dr. Arturo Calderón de la Universidad de Concepción, se adjudicaron un Fondo de Innovación para la Competitividad (FIC), financiado por el Gobierno Regional de O´Higgins. El objetivo del proyecto es gestionar la eficiencia de 4.000 ha de kiwi en la VI Región, brindando herramientas que permitan mejorar la capacidad de respuesta de los agricultores frente a condiciones de restricción hídrica.

Dentro de las múltiples estrategias que pueden ser utilizadas para mejorar la eficiencia hídrica en agricultura, el riego deficitario controlado (RDC) es una de las herramientas más interesantes, pues no solo se pueden lograr importantes ahorros de agua, sino también mejorar la calidad de la fruta, abordando los dos problemas que enfrenta la producción de kiwis en Chile. Cabe destacar que dicha técnica se implementa en el país en otras especies frutales, pero no se ha estudiado en kiwis, por lo que representa una importante innovación para el sector agrícola.

El Director Ejecutivo del CER, José Miguel Figueroa, manifestó que “este proyecto se trata de una tremenda oportunidad, ya que beneficiará a todos los productores de kiwi de la región, y no a personas aisladas. Considera la adquisición de equipos de última generación que sin el aporte del CER y del Gobierno Regional no habría sido posible traer a la zona. Además, el déficit hídrico es una realidad que llegó para quedarse, por lo que es nuestro deber buscar nuevas formas de adaptación y este proyecto es un perfecto ejemplo de ello.”

Por su parte, la directora del proyecto, Catalina Atenas, indicó que “es una gran innovación aplicar el riego deficitario controlado (RDC) en kiwi, porque no existen estudios acabados sobre este tema en Chile orientados a la búsqueda de soluciones concretas que contribuyan a mejorar la gestión del agua a nivel predial y a disminuir el principal problema de calidad de nuestra fruta en los mercados de destino. Por lo demás, el proyecto nos permitirá comprobar otros beneficios para la producción de kiwi que luego se podrán evaluar en otras especies o zonas geográficas del país”.

El proyecto consiste en tres grandes etapas llevadas a temporadas agrícolas, cuya extensión total es de 36 meses, en las que se realizarán evaluaciones de campo con el fin de obtener aprendizajes y soluciones a los problemas existentes en la actualidad para la producción de kiwis y el déficit hídrico. Luego de cada temporada, se realizarán seminarios y talleres de transferencia de información acerca de las conclusiones obtenidas de las evaluaciones llevadas a cabo previamente, y lo más importante, se efectuarán capacitaciones sobre la técnica de riego deficitario controlado.

Todas las actividades que se realicen serán abiertas y públicas para todos los productores de kiwi de la región de       O´Higgins que estén interesados en aprender sobre este nuevo sistema que traerá un sinfín de beneficios tanto para ellos como para su producción. De esta manera, se le enseñará a la población a través de manuales cómo usar los equipos, material práctico, entre otros recursos.

La innovadora iniciativa comenzó a ejecutarse en enero del presente año y busca beneficiar directamente a todos los productores dekiwi de la región de O´Higgins y potencialmente de Chile, a los consumidores, al hacer más eficiente el uso del agua, y también a la industria nacional, ya que, al mejorar la calidad de la fruta, también mejoraría la recepción de los mercados de destino.

Origen: Agroalimentando

El boro es pared celular y fomenta un buen desarrollo del cultivo

El boro forma parte de la estructura de la pared celular, influyendo así directamente sobre el desarrollo de los cultivos. Del total del boro contenido en la planta, se ha encontrado hasta un 50% en la pared celular, donde se encuentra asociado con pectinatos. También desempeña un papel fundamental al mantener la integridad de la membrana plasmática, ya que, en tejidos deficientes de boro, la actividad de la enzima ATPasa, ligada a la membrana plasmática y a la tasa de absorción de iones, disminuye significativamente.

En cultivos con evidentes síntomas de deficiencia de boro existen anormalidades en sus paredes celulares y en la organización de su lámina media; su pared celular se vuelve rígida, inelástica y quebradiza.

Alto rendimiento es evitar situaciones de estrés vegetal, el boro no debe faltar.

Con deficiencia de boro los cultivos forman compuestos fenólicos. Estos fenoles y el aumento de la actividad de una enzima llamada “polifenil oxidasa” conllevan a la formación de compuestos intermedios altamente reactivos como las quinonas. Estos compuestos y los fenoles foto activados son altamente efectivos en la producción de radicales superóxido, quienes son potencialmente dañinos para las membranas (peroxidación de lípidos).

Polinización significa producción, y el boro es polinización.

El boro promueve el crecimiento del tubo polínico en el estigma y en el estilo, y es necesario en altas concentraciones para lograr la desactivación fisiológica de la calosa mediante la formación de borato de calosa en la interface del tubo polínico, influyendo positivamente en el crecimiento del mismo y ayudando en una mejor germinación del polen.

El suelo suministra boro, entender su dinámica es fundamental para la nutrición.

El boro es un micronutriente no metálico. En el suelo se distinguen cuatro formas de este elemento:

  1. Boro en minerales, no asimilable para los cultivos.
  2. Boro en solución del suelo (forma no disociada H3BO3), muy susceptible a lavado.
  3. Boro adsorbido por arcillas e hidróxidos de hierro y aluminio.
  4. Boro ligado a materia orgánica, es liberado progresivamente por microorganismos.

La mayor parte del boro presente en los suelos se encuentra en formas no disponibles, mientras que la fracción asimilable por los cultivos generalmente es inferior al 5 % del boro total. El pH es un factor relacionado directamente con la forma presente en el suelo, con pH menor de 7 predomina la forma de ácido bórico (H3BO3), si el pH es mayor de 7 predomina la forma de anión borato B(OH)4, es decir, su disponibilidad para los cultivos se reduce al incrementarse el pH del suelo.

Las reservas de boro en el suelo son importantes, los suelos más deficientes son los formados a partir de rocas ígneas en zonas de alta precipitación. Su interacción con otros elementos también afecta su disponibilidad. Las altas dosis de fertilizantes nitrogenados reducen la asimilación de boro cuando éste se encuentra en niveles bajo en el suelo. También se ha encontrado antagonismo con potasio, magnesio, hierro y molibdeno cuando éstos se encuentran en altas concentraciones en el suelo.

Boro, ¿móvil o inmóvil en la planta?, sus implicaciones.

El boro puede ser móvil e inmóvil en la planta. Su movilidad está restringida a las especies que utilizan “polioles” (azúcares simples) como un metabolito fotosintético primario (manzano, peral, albaricoque, apio, vid, níspero, olivo, durazno y granada). El complejo “poliol-B-poliol” se forma en tejidos fotosintéticos y es transportado vía floema hacia puntos de acumulación activa, como meristemos vegetativos y reproductivos en este tipo de plantas. Por el contrario, en especies en las cuales el boro es inmóvil, que es el caso de la mayoría de los cultivos, se trasloca mediante el flujo de la traspiración y una vez que entra en la hoja permanece allí, acumulándose en partes terminales de las venas de las hojas. Su concentración varía en diferentes zonas de la hoja, de igual forma en hojas viejas que en hojas jóvenes.

El boro es absorbido principalmente bajo la forma de ácido bórico H3BO3 no disociado, mediante dos métodos, flujo de masa en un 65% y un 32% mediante difusión, y es transportado vía xilema hacia las diferentes partes de las plantas.

La concentración de boro en las hojas varía según edad de las mismas, siendo éste el factor más importante en su distribución, ya que habrá más en hojas viejas que en hojas jóvenes, por lo cual estas últimas son la que presentan deficiencias (cuando las hay) en especies en la cuales el boro es inmóvil.

Diagnóstico de la deficiencia de boro, ¿dónde buscar?.

El diagnóstico de la deficiencia de boro en los cultivos dependerá si es móvil o inmóvil en determinada especie. Cuando es inmóvil en la planta se recomienda muestrear los tejidos en desarrollo, ya que, si se muestrea en hojas recientemente maduras o completamente expandidas, estas no reflejan el nivel de boro de los tejidos en crecimiento, en los cuales el suministro es crítico.

En plantas en las cuales el boro es móvil, las hojas maduras o el tejido en crecimiento son lugares apropiados para el muestreo de la disponibilidad de este nutrimento.

En un diagnóstico visual, las deficiencias de boro en los cultivos se manifiestan como:

  • Reducción del crecimiento.
  • Hojas jóvenes deformes (rizadas), gruesas, quebradizas, pequeñas y curvadas hacia adentro.
  • Peciolos y tallos son más gruesos, fibrosos y frágiles.
  • Desarrollo de zonas necróticas.
  • Aparición de grietas y hendiduras en peciolos y tallos.
  • Alteración en la formación de flores y frutos.
  • Aparición de superficies escamosas y zonas acorchadas en frutos y tubérculos.
  • Alteración en la germinación del polen y formación desigual de frutos.
  • Raíces delgadas y débiles con puntas necrosadas.

Según sean los síntomas, estos tienen variación según la sensibilidad del cultivo establecido.

El boro puede afectar negativamente la producción, puede ser fitotóxico.

En las especies donde el boro es inmóvil, el nutrimento se acumula en el ápice y en bordes de las hojas viejas, los síntomas de toxicidad se presentan como quemaduras en los márgenes y en las puntas de las hojas. En plantas en las cuales el boro es móvil la toxicidad presenta síntomas como muerte descendente de los brotes jóvenes, abundante secreción de resina en la axila de la hoja y presencia de lesiones corchosas de color marrón en peciolos. Manejar niveles adecuados en suelos y plantas mediante herramienta como análisis de suelo y planta respectivamente es fundamental para lograr cosechas de calidad y altos rendimientos.

Nutrición de cultivos con boro

La estrategia más común para evitar deficiencias de boro se basa principalmente en aplicaciones foliares. Su aplicación debe obedecer la movilidad del boro en la planta. En especies donde el boro es móvil, el micronutriente es retraslocado hacia los órganos en crecimiento vía floema, esto indica que las aplicaciones son efectivas existiendo hojas funcionales; en estas especies se logran corregir deficiencias con facilidad y se logra abastecer de boro a tejidos en desarrollo como flor y fruto. En las especies donde el boro es inmóvil, no se trasloca del sitio de aplicación y no puede suplir requerimientos de tejidos que aún no se han formado, es decir, en estas especies se deben hacer aplicaciones directamente en los tejidos de interés.

En aplicaciones al suelo una de las principales fuentes es el granubor, pero se debe tener cuidado tanto en este tipo de fertilización como en las foliares ya que con facilidad se puede pasar de una situación de deficiencia a una de exceso si no se aplican las dosis de fertilización correctas, sustentadas en análisis foliares y análisis al suelo.

Fuentes consultadas

  • Cakmak, I.; Romheld. Boron Deficiency-Induced Impairments of Cellular Functions in Plants. Plant and Soil. 193: 1-2 (71-83).
  • Mattosn, N.; Krug, B. 2010. Identifying Boron Deficiency and Corrective/ Preventative Actions. Cornell University. 2p.
  • Brown, P.H.; Bellaloui, N.; Wimmer, M.A.; Bassil, E.S.; Ruiz, J.; Hu, H.; Pfeffer, H.; Dannel, F. 2002. Boron in Plant Biology. Departament of Pomology, University of California. 19 p.
  • Tariq, M.; Mott, C.J.B. 2007. The Significance of Boron in Plant Nutrition and Environment. A review. Jorurnal of Agronomy 6 (1): 1-10.
  • Kirkby, E.; Romheld, V. 2008. Micronutrientes en la Fisiología de las plantas: Funciones, Absorción y Movilidad. Informaciones Agronómicas, IPNI. 6 p.
  • Brown, P. H.; Hu, H. 1998. Boron Mobility and Consequent Management in Different Crops. Better Crops. 4 p.
  • Vera, A. A.L. 2002. El Boro como Nutriente Esencial. Universidad Politécnica de Cartagena. 11 p.

Origen: Agroalimentando

No, no es ficción… ahora los robots también trabajan en invernaderos

Un proyecto en el que participa INTA Argentina junto con una asociación de productores de la Pampa, busca integrar la tecnología robótica e inteligencia artificial a los campos para mejorar las condiciones de trabajo de los productores.

En Portalfruticola.com conversamos con Ricardo Garro, coordinador del laboratorio de robótica del INTA Anguil, quien nos comentó que se trata de un proyecto que surgió hace 5 años aproximadamente para el cual comenzaron a trabajar con robots en cultivos intensivos bajo cubierta. A raíz de esto, se generó la posibilidad de que profesionales del INTA viajara a Alemania a trabajar en este desarrollo con un grupo de investigación de la Universidad de Bremen, también dedicados a inteligencia artificial, “ la idea era ver cómo nosotros lo podíamos aplicar a los cultivos intensivos”.

Principalmente, el objetivo de crear este robot, denominado Inau, “era tratar de crear un robot que trabajara en cultivos intensivos bajo cubierta pero que tuviera inteligencia artificial, que pudiera tomar algunas decisiones, hacer algunos mapas, y con la proyección de complejizar las tareas que él haga”, explicó Garro.

El robot contiene unos motores por donde funcionan las ruedas. “La primera vez que lo llevamos a recorrer el lugar, en este caso un invernadero, lo manejamos con un joystick y el robot hace un mapa del lugar en el que tiene que trabajar”. A partir de ahí, una vez que tiene el mapa cargado, el cual realiza a través de un láser y un par de sensores, no necesita que nadie lo maneje con un control remoto”.

Es decir, sólo se maneja al robot una primera vez para que haga el mapa del recorrido sobre el cual posteriormente deberá realizar otras tareas que se le asignen.

Actualmente se está trabajando en dos prototipos de robot. Uno que es para aplicar productos fitosanitarios, y otro que es la aplicación de fertilizantes para las plantas. “También estamos trabajando en visión artificial, lo que nos interesa mucho porque nos permitirá realizar tareas más complejas como poder tomar o cortar alguna cosa, o identificar ciertas condiciones en los cultivos”, indicó Garro.

El coordinador del proyecto comentó que la investigación actualmente bastante avanzada pero aún se encuentra en la etapa de prototipo. La dificultad más grande sobre la que se encuentran trabajando es cómo hacer para que un robot que trabaja en un invernadero, pueda ser utilizado por cualquier productor, es decir, que sea fácil de manejar.

“Básicamente lo que nosotros intentamos es generar mejores condiciones de trabajo donde puede haber ambientes potencialmente peligrosos para las personas que están utilizando el producto”.

Por otra parte, señaló la importancia de que no se trata de competir entre robot y humano, sino que se trata de complementar las tareas que pueden ser peligrosas o rutinarias para las personas y que las realice el robot, mientras el productor se puede dedicar a otras labores.

“Si bien la persona no va a aplicar los productos, sí va a tener que supervisar al robot”.

“Nuestro objetivo es poder trabajar luego a campo abierto. Comenzamos por los cultivos intensivos porque al estar los espacios mucho más definidos y acotados, resulta más fácil para trabajar en una línea de investigación”.

El robot es bastante pequeño con el fin de que pueda desplazarse dentro del invernadero, sus dimensiones son aproximadamente de 50 cm de ancho por 80 de largo.

Si las condiciones no son óptimas para aplicar algún producto fitosanitario, el robot alertará al respecto, permitiendo el ahorro del producto y evitando una aplicación innecesaria.

“Con este robot se puede garantizar las buenas prácticas hortícolas”, expresó.

INTA no realiza comercialización de sus productos, por lo que Garro explicó que una vez totalmente desarrollado el producto, lo cual sería en un futuro cercano, se llevaría a cabo la transferencia a cooperadoras o empresas privadas interesadas en la comercialización de Inau, el R2-D2 de la agricultura, que busca facilitar el trabajo en el campo con una mayor eficiencia.

Fotografía: Ria.inta.gov.ar

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Cómo podemos hacer cultivos que sobrevivan sin agua

La Dra. Jill Farrant es profesora de biología molecular y biología celular en la Universidad de Ciudad de Cabo (Sudáfrica), y una experta en plantas reviviscentes, es decir, plantas que vuelven a su estado normal después de una etapa de sequía prolongada al rehidratarlas.

En esta conferencia de TEDGlobal (en inglés, con subtítulos en castellano), Jill Farrant habla sobre las plantas reviviscentes, que ella denomina ‘plantas de resurrección’. A medida que la población mundial crezca y que los efectos del cambio climático se agudicen, será necesario alimentar a más personas utilizando menos tierra cultivable. ¿Podrían ser las ‘plantas de resurrección’ la solución para el cultivo de alimentos en un mundo más poblado, más caliente y más seco?.

Origen: Agroalimentando